El Príncipe de Lampedusa
El Gatopardo dejó para la posteridad una de las sentencias más citadas en la política moderna: «Es necesario que todo cambie para que todo siga igual». La pronuncia Tancredi —sobrino del Príncipe Salinas, o lo que es lo mismo: Alain Delon bajo la dirección de Luchino Visconti—.

Claudia, Alain y Burt
Mientras Sicilia se remueve entre los temblores de la unificación italiana y la aristocracia. Siente que el mundo de ayer comienza a deteriorarse.
No es un concepto revolucionario; es un susurro de supervivencia.
Hay quien cree —estimada lectora— que la Historia avanza como un desfile: recto, coherente y firme. La Historia, por desgracia, se parece más a una casa solariega de Sicilia: puertas que crujen, banderas que se renuevan, criados que aprenden nuevos modales y, si hay suerte, hasta a escribir. Cambia el retrato del rey, o se sustituye por el de un presidente de la República, pero quienes se sientan a la mesa suelen ser los mismos de siempre.
Y así vamos diciendo que todo cambiará en las próximas elecciones… o no.

Don Jamón permanecerá. Los genares —esa flor del pantano político— seguirán emergiendo. Porque la democracia tiene estas cosas: más tarde o más temprano aflora la corrupción. Y, puestos a elegir, más vale tarde que nunca. Creo que fue Churchill quien dijo: «la democracia es la peor forma de gobierno, exceptuando todas las demás».

En este follaero que envuelve a los partidos mayoritarios, una voz inesperada cae desde arriba: la primera encíclica de León XIV, Magnifica Humanitas, preocupada por el impacto de la inteligencia artificial en la condición humana. A veces un Papa consigue poner orden en las cabezas, incluso cuando el personal ni es católico ni catalán. La hojeo de vez en cuando; aconsejo su lectura pausada.
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Y por otra parte, ¿qué quieres que te diga, amigo lector? Rufián me cae simpático
—como a muchas señoritas de derechas, a no pocos homosexuales y a bastantes damas y señoritas de la izquierda— . Tal vez gane unos cuantos escaños en un futuro no tan lejano.

La Izquierda de la Izquierda
Como bien intuirás, amigo lector, esa es otra historia.