Pepe Jiménez y su bruja Avería.

3 minutos 30 segundos, (Si no miras las estampas)

La bruja Averia,

«¡Qué guapa me siento, cuando soy mala y no me arrepiento!«

Pepe y su retrato de Antonio Saura (serígrafo Abel Martin)

Sostiene Pepe Jiménez, penúltimo y  excelente artesano de la serigrafía española que, si bien era admirador de «La bola de cristal», no tuvo en cuenta el gran parecido de la serigrafía, de Abel Martín, del retrato de Antonio Saura.

Antonio Saura

Pepe buscaba más la excelente calidad en texturas que Abel Martín conseguía en la realización de la obra de Saura.

La exultante defensa de Pepe Jiménez ante la gran calidad de Abel, me ha puesto a investigar sobre el ilustre serígrafo, pareja de Eusebio Sempere, y de su final trágico.

Serigrafía de Abel Martín

Serigrafía de Eusebio Sempere, Primavera

Todo comenzó en «la Ermita», santuario de Pepe Jiménez. Con un estupendo arroz que nos hizo César,  y el aperitivo a base de habas tiernas y salchicha seca (de repizco), hicimos la visita, casi obligada, a las innumerables  serigrafías que Pepe custodia en su ermita. Y antes del arroz, nos relató la historia de esta pareja innovadora.

«Eusebio Sempere y su compañero Abel Martín aprendieron en París la técnica de serigrafía. A su vuelta a España en 1960, introducen esta técnica de estampación realizando bellísimas serigrafías creadas por ellos mismos, y de sus amigos artistas; difundiendo así el arte abstracto, hasta ese momento desconocido. Al principio, Sempere y Abel trabajaron juntos, después, a mediados de los años 60, Abel sólo se encargaba del proceso técnico. Y así se convirtió en figura clave en la reproducción y difusión del arte contemporáneo en nuestro país».    (de la Wiki)

Eusebio Sempere

«En París donde conoce a Eusebio Sempere, de quien a partir de ese momento se hace inseparable amigo y colaborador, aprende el arte de la serigrafía en el taller de Wifredo Arcay, estampando obra grafica de Arp, Mortensen y Vaserely entre otros. A su regreso a España será el principal estampador y defensor de la serigrafía como manifestación artística. Su obra propia, sobre todo la realizada en los seminarios del Centro de Cálculo, prácticamente finaliza en 1972, a partir de ese año sólo creará alguna serigrafía suelta, dedicándose a la estampapción de obra gráfica de otros pintores como Rueda, Saura, Tornper, Vela, Zobel y principalmente Sempere. Desde 1985  y hasta su muerte dedica su tiempo a la  divulgación de la obra de Sempere, tanto en la organización de exposiciones, como en la edición de libros, videos y catálogos. Un seis de agosto de 1993 fue encontrado muerto en el ático de su chalet de la Urbanización El Plantío, en Aravaca (Madrid), con un orificio en la frente. Los criminales se habían llevado siete obras de Julio González, un Poliakoff, un Mompó y obras religiosas. El Mompó fue localizado en Coimbra (siguiendo la pista de los hijos de un galerista retirado). En 1996 apareció una de las obras robadas de Julio González en Arco y más tarde, en 2000, se recobró el lote completo en Bruselas. Los asesinos de Abel Martín, enterrado en Mosqueruela, nunca fueron localizados». (Texto: Javier B. Martín).

Esa, amigo lector, es otra historia .

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