
3 minutos


Robespierre fue un líder destacado de la Revolución Francesa, conocido por su radicalismo y compromiso con los ideales de igualdad y justicia social.

Fue un firme defensor de la igualdad y la justicia social, influido por las ideas de Rousseau. Éstas giran en torno a «la bondad natural» del hombre y a su corrupción por la sociedad, «la soberanía popular a través del Contrato Social», y una «educación que respeta a la infancia y la experiencia para formar ciudadanos libres».
Robespierre abogó por el sufragio universal directo, la abolición de la esclavitud y la pena de muerte, así como por la educación gratuita. Ahí ya Vox empieza a estar claramente en contra. La abolición de la esclavitud, pase, pero sin llegar a la igualdad o a la Justicia Social: Un ser humano un voto, -y «una mierda», que diría Santiago Matamoros-.
Robespierre fue un líder carismático, un orador convincente y apasionado que conectó con las masas y movilizó a los ciudadanos. Con el tiempo adoptó posturas cada vez más radicales, especialmente durante el período del Terror, cuando justificó el uso de la violencia como medio para proteger la Revolución y alcanzar la virtud. (Igualico que Abascal cuando defiende a su España). Para Vox el uso de la violencia es inherente al Poder.
Robespierre fue apodado «el incorruptible», debido a su vida sencilla y su compromiso con la virtud y la moralidad en la política. Santiago no.
Su legado es controvertido, algunos lo ven como un héroe revolucionario y otros como un tirano. Su historia plantea preguntas sobre el poder y la moralidad, y sobre cómo la búsqueda de la justicia puede llevar a la injusticia. Su liderazgo durante el Terror se caracterizó por una brutal represión y ejecuciones públicas, lo que generó oposición y críticas. Robespierre fue finalmente ejecutado en 1.794 después de perder el apoyo de sus aliados y ser denunciado por sus enemigos políticos. Santiago Abascal tiene suerte de no haber vivido en 1.794. En la Derecha Recalcitrante hay mucha mala leche. Y todo esto, estimado lector, para ocultar la perentoria ansiedad que siento esperando a Pepa Bueno, y ver qué consigue de nuestro Presidente Pedro Sánchez, a las 21h,30′ de mañana lunes en la tele pública.
He aprendido un buen truco en ChatGPT. Consiste en recopilar abundante información de los personajes en cuestión y ponerlos a dialogar. Algún día organizaré una buena tertulia.

Por ahora: Pepa, Pedro y Maximilien. Esa es, paciente lector, la próxima historia.